Cuidados de los vestidos

Ya me ha llegado el vestido… y ahora qué?

Como ya sospecharás, estos vestidos no son aptos para lavadoras, ni siquiera para lavado a mano, el tul se quedaría todo chuchurrío y adiós vestido.

Tranquila, que hay otros métodos para mantenerlo perfecto durante mucho tiempo. Además te adelanto, que el tul tiende a enredarse y necesita cuidados específicos cada vez que el vestido salga de casa.

Para empezar, tal que lo saques de la caja, cuélgalo de una percha y péinalo con los dedos, lentamente y con cuidado. Son varias capas las que tiene y tendrás que dar pasadas por dentro y por fuera.

Intenta guardarlo en un sitio con espacio suficiente para que no se aplaste mucho, sí, vale en un armario J

Que te manchas el cuerpo del vestido, bueno don’t panic, puedes usar agua y jabón para limpiarla Eso sí, ten cuidado de no mojar el tul y en caso de que lleves adornos de plumas, no los mojes please. Cualquier manchita que te caiga en el tul,como no se impregna, es más sencillo de quitar. Si es grasa, utiliza un poco de polvo de talco para que lo absorba y luego sacudes, eso sí, solo sobre la mancha. Si te manchas de otra cosa, prueba a frotar con una toallita de las de bebés. Son mágicas y para manchas “recién llegadas”, funcionan muy bien.

Para la falda, pues sí, ya te digo que como se tire todo el día jugando y saltando, vaya al parque de bolas o te lo pongas para una fiesta que acaba en afterhours, el vestido va a estar pelín/muchín arrugado. No te preocupes, en estos casos puedes hacer varias cosas dependiendo del grado de lifting que necesite.

Para casos de enredados pelín, con que le cuelgues dentro del baño cuando te duches, el vapor y el peine de dedos, esencial, van a hacer que vuelva a la vida.

Para casos de “Dios mío, pero por qué no insistí más en que te quitaras el vestido para ir a dormir…

Ahí tienes más opciones:

1/ Pulveriza agua del grifo por toda la falda, si quieres, incluso por el cuerpo (again, las plumas no) no te cortes y pulveriza a conciencia, por dentro, por fuera, por arriba y por abajo. Después, coge el vestido y con cuidado le metes en la secadora. Atención!!! Solo si tienes programa seda y lencería fina y ya lo has probado antes! No vaya a ser que tengas una secadora muy potente o con muchos años y se cargue el vestido. J Ante la duda, porfa,utiliza otro método.

Le pones el programa y a esperar. Cuando acabe y esté sequito, le cuelgas de una percha y le peinas como siempre, con cuidado y lentamente pero sin pausa. Deja que se asiente y voila, vestido limpito y mono de nuevo.

 

2/ Mezcla en un botecito, agua y suavizante a partes iguales, mejor si el suavizante es blanco, you know, just in case. Ahora cuelga el vestido de una percha… Y a pulverizar y a peinar poco a poco. Aquí no se trata de dejarlo hecho una sopa, con un poco que pongas por zonas vas a notar como se desenreda sin esfuerzo.

Llevará un ratito sí, pero cuando acabes, vas a notar cómo está muchísimo más estirado. Después deja secar colgado en la percha unas horas. Para terminar, lo que repito todo el rato, a peinar de nuevo y luego a colgar el vestido estiradito y bonito en el armario.

Por supuesto, para casos de prisas y tal, siempre puedes usar una limpiadora a vapor, desde una distancia, a baja temperatura y peinando a la par.

Pues eso es todo, siguiendo estos consejos tu vestido podrá disfrutar de muchos días de diversión, juego y muchas, muchas risas.